Todos mis pensamientos hablan
de Amor; y
tienen entre sí tan gran variedad, que uno me
hace desear su dominio, otro discute
locamente su valor, otro, confiado, es causa
de dulzura, otro me hace llorar muchas veces;
y sólo se conciertan en pedir piedad,
temblando por el miedo que hay en mi
corazón. Por lo que yo no sé qué
decirme: me encuentro así en amorosa
incertidumbre. Y si quiero que todos
concierten, habré de llamar a mi enemiga, mi
señora la Piedad, para que me defienda.
La vida nueva—XIV— Dante Alighieri.
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Una imagen que me inspira ternura y nostalgia a la vez...y algo más que sólo el señor Alighieri puede explicar.

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